viernes, 23 de mayo de 2014

EL INVENTARIO DE MI VIDA



Si he de hacer un inventario de mi vida, desecharé el pasado porque ya no me pertenece, daré de baja las lágrimas derramadas y los sueños rotos, quemaré todo rastro de desamor, desilusión, odio y rencor; guardaré en un baúl todo lo que intenta atarme al ayer para nunca más volver a inventariar las cosas perdidas porque desgraciada o afortunadamente ya no volverán a pasar, pues resultan innecesarias.  Dejaré bien sepultado en el pasado mis equivocaciones, mis miedos y mis errores, ya no es hora de lamentaciones sino de levantarme y volver a caminar; le pondré límites al tiempo tanto en el ayer como en el futuro y viviré con alegría y gratitud el HOY que Dios me bendice.

Si he de hacer un inventario será para contar y agradecer a Dios por el sol que cada mañana me ilumina, por las estrellas que titilan en el cielo, por el claro de la luna llena, por el maravilloso atardecer, por el trinar de las aves, por el murmullo del río, por el susurro del viento, por el canto de la vida, por el amor y la amistad.  Sin olvidar que cada vez que late mi corazón es un motivo para bailar la canción de la vida, un motivo para llorar y en medio de un enjambre de lágrimas dibujar una sonrisa que me haga feliz, y decirle a Dios que maravillosa es la vida, que maravilloso es estar vivo y por tanto hoy tan solo haré un inventario de bendiciones y un inventario de gratitud por lo afortunado que soy.

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