viernes, 16 de mayo de 2014

DIOS Y LAS TORMENTAS




Las tormentas de la vida muchas veces son muy fuertes, en muchas ocasiones pareciera que no podremos frente a ellas, lágrimas aparecen y por periodos pareciera que son el pan diario para nuestra vida.  Porque hay tormentas que a veces arrasan, tormentas de un pasado que intentan detener la marcha, tormentas de un futuro incierto que te llenan de angustia,  tormentas que te hacer rehusar a creer que pueda nuevamente en tu rostro dibujarse una sonrisa o que vuelva a brillar el arco iris una vez que ha pasado la tempestad, tormentas que a veces te dejan derribado sin fuerzas quizá para levantarte. 

 Más yo te digo, no te desesperes porque puedes tener paz en la tormenta, fe y esperanza, cuando no puedas seguir.  Aun con tu mundo hecho pedazos el Creador guiará tus pasos no te dejará hundir y mucho menos morir, porque cuando Dios está presente las tormentas pueden venir pero Él jamás nos dejará hundir.  

Es que Dios es un Dios que deposita PAZ sobre tu vida, Él envía a su Espíritu Santo para consolarte, por eso lo llamó el Consolador, no hay de qué temer, no hay porqué preocuparse, cuando estas bajo la cobertura del Señor tienes asegurado tu presente y tu futuro.

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