Es de noche. Las tinieblas pueblan los campos y las ciudades. Se oye el eco de las aves nocturnas que cruzan la oscuridad sembrando miedos y misterios en el ambiente. De noche: sombras, fantasmas, ladridos lastimeros, miedo. De pronto la raya lejana del horizonte se colorea con una ligera claridad rosa. Dios llama al sol y éste asoma tras los montes. Con el sol vuelve al mundo la luz, la alegría, la vida.
Así también a veces hay noche en nuestra alma: noche de pecado, noche de muerte, noche de vanidades, noche de ambiciones descontroladas, noche de amores impuros.
Que noche más negra a veces arrastra nuestra vida, noche que da miedo, noche trágica, porque vivir sin Dios es vivir sin luz en una noche perpetua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario