lunes, 3 de marzo de 2014

AMA LA VIDA Y VIVE FELIZ



No tenía dientes y aún sonreía; andrajoso y con los zapatos rotos irradiaba amor y paz; con sus manos viejas, encallecidas y llenas de cicatrices las extendía para saludar. A pesar de su olor a sudor y su cuerpo cansado irradiaba felicidad por doquier en su camino por el sendero de la vida porque Dios caminaba junto a Él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario