martes, 24 de marzo de 2015

“INFIERNO O PARAISO” TU DECIDES




Deja latir tu corazón, sonríe a la vida bajo el sol o bajo la lluvia.  Caminar con alegría es tan hermoso porque la alegría de tu rostro se vuelve contagiosa y quizá pronto se convierta en una adicción para los demás, porque un rostro con alegría significa que tu corazón irradia amor y más amor.

La alegría y la felicidad no es algo que esté fuera de nosotros: es una elección constante y permanente, que depende de cada uno. Yo desde hace mucho tiempo ya, que decidí que mi estado cotidiano sería la alegría… adopté el "modo Alegría" y ¿saben qué?... ¡se los recomiendo plenamente, ya que hace muy bien para nuestra alma y corazón!

Un corazón alegre está muy cerca de las estrellas. Solamente el triste, el afligido y el desgraciado, chacen de cada día un infierno: están creando su infierno. El alegre, el cantante, el danzante y el que celebra, está creando su paraíso con cada una de sus canciones… con cada una de sus danzas, con cada paso que da, porque no puede existir fe sin alegría.  Entonces, tú eres el responsable de crear un paraíso o caer en el túnel de la oscuridad, en el fuego del infierno, todo depende de ti lo que elijas ser y en dónde quieres estar.

Elige ser feliz, elige ser cada vez más alguien que celebra… elige ser festivo, para que más  flores puedan transformarse en tu ser, y más  fragancias estén a tu alcance.

Créeme, la alegría es tan infecciosa, como cualquier enfermedad. Cuando ves algunas personas bailando, de pronto sientes que tus pies están listos. Puedes intentar controlarlos, porque el control te ha sido enseñado, pero tu cuerpo desea unirse a la danza. Siempre que tengas una oportunidad de reír, ríe; siempre que tengas una oportunidad de bailar, baila; siempre que tengas una oportunidad de cantar, canta, y un día te darás cuenta de que has creado tu paraíso, porque nada más agrada a Dios que un corazón alegre.

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