miércoles, 11 de junio de 2014

NO ME QUEDARÉ INMOVIL AL BORDE DEL CAMINO





Por alto que parezca el cielo, por largo que parezca el sendero, no me quedaré inmóvil al borde del camino, no congelaré mi alegría, no sentiré desgano por la vida, lucharé ahora y no dejaré que el cansancio deje caer los pesados párpados  opacando mi mirada, no callaré mi canto ni dejaré que duerman mis labios, que si aún corre sangre por mis venas aprovecharé al máximo mi tiempo porque si aún mi corazón late daré gracias a Dios y pelearé por mis sueños.


Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía.  No me importará que tan grande o pequeño sea el fracaso, no me detendré, no me quedaré llorando en la tormenta, me levantaré las veces que sean necesarias, alzaré mi rostro y siempre con la mirada en el horizonte volveré a comenzar.


Porque el  Señor está conmigo y me dice vuelve a comenzar, olvídate del pasado, no te quedes en tu derrota, supera el torbellino.  Lo que sucedió, no se compara con lo que hoy haré por ti, algo grande viene hacia tu vida, estoy haciendo algo nuevo para ti, jamás pienses que estás perdido pues yo siempre estoy trabajando a tu favor.


Por tanto aún donde pareciera no haber posibilidades crearé oportunidades y donde no haya caminos abriré uno nuevo y donde haya sequedad abriré un río para que fructifique la semilla que hoy  he decidido sembrar.

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