martes, 31 de marzo de 2015

HAZ DE CADA DIA UN MONUMENTO Y DE TUS HORAS UNA ETERNIDAD




No te atasques ni detengas tu paso cuando camines hacia tu ideal, hacerlo sería deshonrar la dignidad de hombre o  de mujer.  Camina y lucha cada día sin ponerte a pensar en el fracaso o en la derrota de la muerte, ponle sentido y sabor a la vida y anda en busca de las oportunidades que te están esperando.  

No desmayes ni abandones la lucha, porque el esfuerzo constante es el camino hacia el éxito.  Rechaza todo lo que te limita, rompe las cadenas de tus pensamientos negativos y también se romperán las cadenas de tu cuerpo y entonces serás libre de ir a donde quieras y ser lo que quieras ser, entonces supera las limitaciones con orden y con paciencia como la gota de agua taladra la roca, como el sol que aparece, se oculta y tras la noche vuelve a aparecer, o como la marea que sube y baja, pero jamás se queda en la quietud, porque la vida es movimiento, es acción.

Tus estados de ánimo suben y bajan, pero eres tú y nadie más que tú el dueño de tus emociones, el dueño de tus decisiones, por tanto no pierdas el tiempo pensando en el fracaso y la derrota, vive cada día como si fuera el último de tu vida, siéntete afortunad@ porque Dios te ha permitido vivir este día extra cuando hay muchos que ya han muerto.  No malgastes el día de hoy, porque puede ser la última página de tu historia.

Mata las indecisiones con acciones, tus dudas con fe y a los temores con la confianza en Dios.  Cumple con tus deberes de hoy y no los dejes para mañana, puede ser que el mañana nunca llegue.

Vive este día como si fuera el último, si lo es será el mayor monumento, y si no es así, cae de rodillas, y dale gracias a Dios por una nueva oportunidad.

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿SABÍAS LO ESPECIALES QUE SOMOS PARA DIOS?



Las personas, incluyéndote a ti, somos lo más especial que Dios hizo.  Porque tanto ama Dios a las personas, que nos da el trabajo de cuidar su creación. 

Las personas somos muy especiales para Dios porque somos hechas a su imagen y semejanza.  Esto significa que somos un reflejo de lo que Dios es.  Podemos ser creativos y hacer cosas; podemos amar y tener una relación con Dios y con nuestros hermanos; tenemos la capacidad de pensar y tomar decisiones.  Somos muy especiales para Dios.  Él nos ama y desea tener una relación con todos nosotros, incluyéndote a ti.  Solo mira el hermoso mundo que te rodea.  Tú eres único y eres parte especial de la creación de Dios.  Él te ama y tiene un plan muy especial para tu vida; tal vez aún no lo conoces.  Dios te creó y, por ello, conoce todo lo relacionado contigo y desea lo mejor para ti.

Dios siempre tiene un plan para que las personas tengan el valor de levantarse y continuar luchando, pues Dios siempre ha prometido que repararía nuestras heridas, y solucionaría las cosas una vez más.

Sabías que Dios te cuida cada segundo de tu vida? Sabes que Dios nos ama tanto que hizo algo tan maravilloso que ninguna persona se atrevería a hacer? Dios nos ama y a los que no lo conocen los llama y les da amor porque aún así hagamos los que hagamos Él nos ama con mucho amor y quiere hacer prosperar nuestro camino, solo quiere que confiemos en Él y todo saldrá bien.  Pero también nos dice “te mando que te esfuerces y seas valiente”; no temas ni desmayes, porque tu Dios estará siempre contigo en dondequiera que vayas."  Y estando en Él todo será mejor así tengamos pruebas, caídas, guerras, etc. porque al final siempre ganamos un tesoro que jamás lo encontraremos aquí en la tierra con ninguna actividad porque aquí solo encontramos felicidad pasajera y con Dios es una felicidad eterna.

martes, 24 de marzo de 2015

PASAJEROS DE LA VIDA




Tan ocupados estamos que olvidamos vivir, perdemos la oportunidad de saborear los días y las riquezas que nos ofrece Dios en cada mañana.  Apreciemos la belleza de cada día y no pasemos de largo como una rutina; verdad que a veces nos envolvemos en rutinas y es hora ya de hacer un alto para saborear la mañana, como los pájaros al amanecer cantan justo en el alba, cantan y sus cantos parecen exclamaciones de alegría, un canto de oración, un canto de agradecimiento a Dios, un canto digno para recibir y vivir un bello día.

Entendamos de una vez que la vida es un maravilloso regalo, no lo menospreciemos, no olvidemos de dar gracias a Dios cada mañana, no olvidemos de decir gracias en todo momento ni olvidemos de saborear el dulce manjar llamado vida.

Valoremos nuestra existencia porque un presente de Dios es, no desaprovechemos las oportunidades que el día nos ofrece, quejémonos menos y vivamos más saboreando cada minuto de nuestro día, recordemos que un día nuestros ojos se cerrarán y no volverán a abrirse jamás.

Superemos el odio, crezcamos con fe y optimismo, mejoremos nuestra conducta, démosle valor a nuestra vida, no desperdiciemos el tiempo valioso viviendo con enfado, rechazando todo lo que acontece a nuestro alrededor, aprendamos a agradecer y enfrentar con valentía lo que nos ocurre en cada día.

Llegará un día en que nuestra existencia se esfume, el llanto de las personas que nos aman no nos devolverá la vida, pero de seguro que ellas hablarán de la huella que hemos dejado  a lo largo de nuestra existencia.  Recibamos por tanto cada día como si acabáramos de nacer y preparémonos a descubrir cosas nuevas y maravillosas.  

El regalo de la vida tiene tiempo de expiración, no es eterno, por tanto no tengamos miedo de vivir, simplemente vivamos, pero vivamos con alegría, no permitamos que los problemas del día a día perturben y roben nuestra paz, pues los problemas siempre nos llevarán a ver la vida de una manera distinta, que nos permitirán vivir mejor aprendiendo a valorar lo que tenemos sin lamentarnos ni enfadarnos por lo que nos falta.

Un día la muerte anunciará nuestro final; es mejor estar en paz y haber hecho todo dando lo mejor de nosotros; así podremos partir sabiendo que dimos todo e hicimos las cosas lo mejor que pudimos hacerlo. Vivamos al máximo y no nos olvidemos de Dios, que Él no se olvida de nosotros.

“INFIERNO O PARAISO” TU DECIDES




Deja latir tu corazón, sonríe a la vida bajo el sol o bajo la lluvia.  Caminar con alegría es tan hermoso porque la alegría de tu rostro se vuelve contagiosa y quizá pronto se convierta en una adicción para los demás, porque un rostro con alegría significa que tu corazón irradia amor y más amor.

La alegría y la felicidad no es algo que esté fuera de nosotros: es una elección constante y permanente, que depende de cada uno. Yo desde hace mucho tiempo ya, que decidí que mi estado cotidiano sería la alegría… adopté el "modo Alegría" y ¿saben qué?... ¡se los recomiendo plenamente, ya que hace muy bien para nuestra alma y corazón!

Un corazón alegre está muy cerca de las estrellas. Solamente el triste, el afligido y el desgraciado, chacen de cada día un infierno: están creando su infierno. El alegre, el cantante, el danzante y el que celebra, está creando su paraíso con cada una de sus canciones… con cada una de sus danzas, con cada paso que da, porque no puede existir fe sin alegría.  Entonces, tú eres el responsable de crear un paraíso o caer en el túnel de la oscuridad, en el fuego del infierno, todo depende de ti lo que elijas ser y en dónde quieres estar.

Elige ser feliz, elige ser cada vez más alguien que celebra… elige ser festivo, para que más  flores puedan transformarse en tu ser, y más  fragancias estén a tu alcance.

Créeme, la alegría es tan infecciosa, como cualquier enfermedad. Cuando ves algunas personas bailando, de pronto sientes que tus pies están listos. Puedes intentar controlarlos, porque el control te ha sido enseñado, pero tu cuerpo desea unirse a la danza. Siempre que tengas una oportunidad de reír, ríe; siempre que tengas una oportunidad de bailar, baila; siempre que tengas una oportunidad de cantar, canta, y un día te darás cuenta de que has creado tu paraíso, porque nada más agrada a Dios que un corazón alegre.

miércoles, 18 de marzo de 2015

LA NAVE DE NUESTRA EXISTENCIA




Ayer al asomarme a la ventana, escuché el sonido de una nave en el cielo y me puse a hacer una simple comparación de los parecidos de aquel aparato con nuestra vida.

Pues nuestra nave se llama vida y Dios ha sido lo suficientemente bondadoso, como para darnos a cada uno una propia nave.

Todos somos pilotos de nuestra propia existencia, pero lamentablemente muchos no asumimos esa responsabilidad, quizá por miedo a tomar decisiones, tal vez por escoger el camino equivocado o hacer una mala maniobra que nos lleve al fracaso en nuestro vuelo.  Por este motivo es que a veces pasamos preguntando a todo tripulante lo que debemos hacer y no tomamos nuestra propia decisión, resultado de eso nos estrellamos, nos accidentamos, es decir, no estamos satisfechos con nuestra vida, porque seguimos escuchando los consejos de otros y cuando no estamos satisfechos con nuestros resultados es más fácil culpar a otros de nuestros fracasos que ser responsables de nuestras decisiones.

Este es el caso de los jóvenes que preguntan a sus padres ¿qué debo estudiar? ¿Qué carrera me dará mayor seguridad económica? Porque el precio de seguir los impulsos de nuestro corazón, de tomar nuestras propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.

Es hora de sentir la sensación de libertad, de asumir el control de nuestra nave llamada vida, y aunque no creamos, esto nos dará seguridad y energía interior que no tiene precio, porque ninguno de nosotros, podemos esperar tener éxito en lo que le gusta si acepta que otros decidan por nosotros o al hacer tan solo unos intentos.  La historia está llena de hombres que estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos temporales, alcanzaron el éxito.

Cuando piloteemos nuestra nave no permitamos que quien está a nuestro alrededor nos diga qué camino tomar, que vaya más despacio o que acelere el motor, pues nosotros somos los pilotos y los responsables de la nave, y sabemos por qué hacemos lo que hacemos y como pilotos de nuestra vida somos los únicos que sabemos a dónde queremos llegar.  Detengamos a esas personas mata sueños, y no las escuchemos cuando quieran dirigir la nave de nuestra vida, a una velocidad diferente a la que nosotros lo hacemos.  Ellos no conocen por qué hacemos lo que hacemos. No conocen nuestra vida, como nosotros la conocemos.  Ellos no comprenden nuestros sueños y motivos.  Observemos que las personas que han tenido éxito, primero se escuchan a sí mismas. Hacen caso a su corazón.  Fueron tercas en escucharse primero a ellas mismas, antes que a los demás.  

No sintamos temor de fracasar al tomar una decisión, no tengamos miedo de equivocarnos de camino porque como dice Antonio Machado “caminante no hay camino, camino se hace al andar”.  

Mientras piloteemos la nave de nuestra existencia mezclemos la fe y  la esperanza con la persistencia.  Tengamos  fe en el Ser Supremo, es mu y importante en nuestra vida porque nos da paz y serenidad necesarias cuando parece que nuestra nave se voltea de cabeza.

Te invito a que experimentemos la emoción de pilotear nuestra nave de la vida, disfrutemos a nuestro ritmo, a nuestra manera y conduzcámosla hasta alcanzar las estrellas.