En el camino seguramente
saldrás herido, pero la cicatriz que obtendrás es un recordatorio que puedes
enfrentar las adversidades con éxito. Las cicatrices son trofeos de guerra,
algunas son físicas y otras espirituales.
Sientes miedo de avanzar,
mucho lo siento, pero deberás avanzar con él…o quedarte donde estás; sentir
miedo es parte del aprendizaje, la lección vital, sentirlo y seguir caminando
hacia el frente con – y a pesar de – él, eso se llama valentía. Entonces enfrenta el viento que amenazante
viene de frente y no dejes que te impida seguir avanzando, pues quién sabe lo
que encontrarás después? Quién sabe lo que vendrá cuando lo superes? Ahí está
la prueba, ahí está tu reto, el descubrir lo desconocido a pesar del miedo.
Recuerda
que nadie consigue avanzar jamás sin miedo, el miedo forma parte de nuestra
naturaleza esencial como seres humanos, pero una cosa es sentirlo y actuar a
pesar de él, y otra muy distinta es permitir que nos paralice, que nos
atemorice, que nos reduzca a la ínfima parte de lo que somos.
Cada vez que decides avanzar
enfrentando el miedo, te fortaleces física y espiritualmente, por tanto
enfrenta la adversidad con decisión, sin lloriqueos, sin quejarte a cada rato,
es posible que salgas herido pero ten seguro que al final el resultado será
positivo para ti y lo mejor de todo te quedará la satisfacción de haber
vencido.
Por tanto esta es la decisión
a tomar el día de hoy:
“En este camino tan difícil
lucharé, no me detendré porque en la vida no hay problemas solo hay,
obstáculos, hoy venceré y presentaré una nueva batalla, no bajaré la guardia
porque la vida es un caminar hacia adelante y nunca hacia atrás. Continuare mi viaje, aceptando los retos sabiendo que el mayor obstáculo es el miedo y
el mayor error es darse por vencido. No
bajaré la guardia así el miedo me asuste porque cada día es un comienzo nuevo y
una nueva oportunidad de crecer y avanzar”.
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