lunes, 2 de febrero de 2015

VIVE LA VIDA CON FE Y ESPERANZA




No pienses tanto en la edad sino en lo positivo de tus años vividos.  Si las células se degeneran a través del tiempo no permitas que se degenere tu espíritu ni tu voluntad, piensa siempre en lo que vale la pena y no tengas en mente “un no puedo a todo”.  Sueña y no dejes que tu cuerpo apenas duerma.  Aprende y no solo pretendas enseñar, ejercita tu cuerpo y no lo expongas solo al descanso y a una vida sedentaria.  Ama y siente el amor, y jamás te dejes enfermar por los celos.  Considera cada amanecer como el comienzo de una nueva vida y más no como un día menos en tu largo existir.

No te sientas envejecido por cada mañana que pasa en el calendario, ni sientas que la vejez te llega con el paso de los ayeres, renuévate en cada día,  pon tus ojos en el horizonte donde depunta el sol y la esperanza, y no mires la vida con la miopía de las sombras del pasado.  Vive con alegría y no te dejes herir por los perdigones de la nostalgia; lucha como el ser que nace fortalecido en cada amanecer y piensa que tienes una vida por delante y no como un pesimista que solo pasa pensando en cuanto tiempo le falta para morir.  

Lleva una vida activa, llena de fe y esperanza, entonces verás que así el tiempo pase rápido la pereza no llegará a detenerte sin razón,  ni sentirás que las horas te arrastran y te destruyen sin sentido.  Entonces cuando hayan pasado los años quizá el tiempo te llene de arrugas, pero estas serán bonitas, marcadas por una sonrisa y más nunca con las arrugas feas marcadas por la amargura.  

Por tanto no permitas que marque tu vida las hojas tristes del calendario sino la alegría de tu corazón que cada día palpita porque así lo quiere Dios.

jueves, 29 de enero de 2015

UN BUEN LUCHADOR SIEMPRE SE LEVANTA PARA SEGUIR LUCHANDO





La vida no sólo es una sucesión de momentos placenteros y bonitos. Con esto, no quiero decir ni mucho menos, que tengamos que vivir en una atmósfera de miedo e incertidumbre, simplemente tenemos que mentalizarnos de que pueden pasar, porque forman parte de la vida.

Cada contienda, nos curte, nos hace más fuerte y, sin lugar a dudas más resistentes, al igual que a un luchador. Salir de cada una de ellas, es una pequeña victoria a nivel emocional y mental, son nuestras cicatrices de combate a las cuales deberemos mirar de vez en cuando para recordar por todas aquellas batallas de las que hemos salido “vivos”.

Evidentemente, no es lo mismo sufrir una lesión o padecer una enfermedad leve o moderada con el hecho de perder a alguien importante en nuestras vidas. Estas “cicatrices”, son especiales, son aquellas que debemos lucir con orgullo. Forman parte de nuestra alma, de nuestro espíritu,  de las que un luchador nunca se deberá separar, pues forman parte de su seña de identidad.

Un luchador, batalla a batalla mejora su estilo, su forma de luchar, se prepara para cada vez ser más apto para las futuras contiendas a las que tendrá que hacer frente. El espíritu del luchador no se apaga una vez que acaba de salir vencedor de una batalla, siempre está atento y vigilante y para ello lucha y se prepara.

Debemos estar preparados para cualquier futura contienda y no dejarnos amedrentar por lo temible que pueda ser el rival. Un buen luchador se levanta una y otra vez, eso es lo que define su carácter y lo convierte en un triunfador.


NO TE DES POR VENCIDO





A pesar de la profundidad de las heridas que hayamos sufrido en el combate de nuestra vida, hay un hecho que es seguro y es que acaban por cicatrizarse. Mientras el dolor de la herida persiste, el guerrero lucha por seguir adelante, hace su vida, no se recluye en su casa lamiéndose las heridas.

Bajar los brazos, tirar las armas, es algo que un auténtico luchador nunca haría. La vida está llena de meritorios “trofeos” por los que luchar y conseguir, al igual que está repleta de duras batallas, también hay muchas cosas por las que merece la pena no dejarse vencer, cada uno tenemos unas metas o ilusiones.

Sólo la muerte, hará descansar al guerrero. Todos nosotros llevamos dentro ese guerrero por tanto en momentos de debilidad y tristeza, no hay que darse por vencidos.

Lucha hasta la extenuación por lo que realmente quieres y deseas en la vida y que los contra tiempos vitales, no sean más que eso, “cicatrices” o recuerdos de lo que hemos pasado en nuestra vida. Cuando estés triste o afligido, saca fuerzas de flaqueza para continuar hacia adelante, date por seguro que tu carácter se hará más fuerte.

Con este artículo quiero ayudar a todos los que se encuentren en su mejor momento. Sean optimistas, fuertes y regios, como un guerrero herido que no para hasta ver a su enemigo derrotado, este enemigo disfrazado de desempleo, desengaños amorosos, enfermedades y por desgracia un largo etcétera, que se interpone en nuestro camino.

Seamos optimistas y demos lo mejor de nosotros, no sólo por nosotros sino también por nuestra familia, nuestros compañeros de fatigas, que dependen de nosotros de una u otra forma y que velan por nuestra seguridad en la batalla diaria.

Ánimo compañeros de batalla, que la fatalidad no tenga la suerte de vernos caer, sobrepongámonos a la adversidad y ¡démosle nuestro mejor golpe!

martes, 27 de enero de 2015

NO TENGAS MIEDO NI TE DESALIENTES





Definitivamente cada uno de nosotros pasamos por tantas situaciones difíciles que ameritaran que mantengamos la paz en medio de sucesos inoportunos y duros de la vida. Eso es así, diariamente nos enfrentaremos a situaciones que querrán robarnos la paz o querrán hacernos dudar del poder de Dios sobre nuestra vida. Pero aun en medio de toda tormenta que pueda venir sobre nosotros, debemos de mantener la paz.

Quizá los últimos días algo te ha robado por completo la paz, quizá lo que estás pasando crees que es tan difícil de soportar que hasta el sueño se te ha ido. Tu rostro ya no es el mismo, quizá te vez al espejo y notas que algo ha cambiado, al verte puedes notar cómo todo te está afectando, cómo lo que estás viviendo está causando que aquel gozo que mantenías se esfume.
Estas viviendo unos días en angustia, ahora eres presa de la preocupación, tu corazón palpita a un ritmo diferente y ese ritmo lo dicta el problema que estas experimentando, más en esta hora hay algo que Dios quiere que sepas, es algo sencillo pero que tiene un poder extraordinario.

Aunque para nuestra mente sea difícil de procesar, hay una verdad TOTAL, y esta es: “Cuando mantenemos la paz, debemos estar seguros que Dios peleara por nosotros”.  “No tengas miedo ni te desalientes”.

lunes, 26 de enero de 2015

ME LEVANTARÉ Y SEGUIRÉ LUCHANDO





Es verdad que conocí la cara del dolor, que lastimó mi corazón pero voy a dibujar una sonrisa en mi rostro,  no voy a esconder mi alegría ni dejarme abatir por la tristeza, para que los que quiero no sufran.

Es verdad que tuve una noche larga, en la cual me encontré llorando solo.  Pero tengo mil motivos para volver a dibujar en mi ventana un hermoso arco iris, para tapar mis lágrimas y a pesar de las tormentas seguir ADELANTE.

Seguiré adelante por que vivir es HERMOSO, Y aunque tenga miles de tropiezos, siempre buscaré un motivo para luchar, un motivo por el cual me levanto cada mañana y no me dejaré vencer y ese motivo es DIOS.

Seguiré adelante porque la vida es maravillosa, y aunque me sienta desalentado siempre buscaré a DIOS para salir adelante.

Seguiré adelante porque nunca voy a dejar de luchar por mis metas y por mis sueños.  Seguiré luchando aunque este cansado, aunque todas mis fuerzas se hayan acabado, aunque haya sido dolorosa mi caída me levantaré y continuare luchando.

Seguiré adelante porque hay un DIOS Que todo lo puede, porque tengo a un PADRE Que me guía. Seguiré adelante porque así como sale el sol después de la tormenta después de cada noche un nuevo día comienza. 
Porque así como en la noche esta la luz de la luna sé que estará la mano de DIOS ayudándome a levantarme.   Porque sé que tengo un presente y un futuro exitoso, y porque a pesar de que cada día me enfrente con cosas nuevas que tal vez piense que no las sobrepasare, siempre habrá esa MANO Que se extiende hacia mí y me LEVANTA.

sábado, 20 de diciembre de 2014

QUÍTATE EL “ANCLA” DE TU PASADO Y NO TE DETENGAS



Como todas las personas, experimentamos a lo largo de la vida diversas circunstancias, sufrimos las adversidades y celebramos los logros, los aciertos y las realizaciones que forman parte del diario vivir. No obstante, muchos seres humanos desarrollan el “hábito” de quedarse estacionados en el pasado, anclados a ciertos eventos de su vida, no pudiendo disfrutar los cambios del presente y proyectando desde sus pensamientos un futuro sórdido, estremecedor, decretándose a sí mismos los peores resultados existenciales.
No permitas que las circunstancias nublen tu visión de la promesa, es hora de confiar en la Palabra de Dios y avanzar en fe.

Aprendamos a rendirnos y a consagrarnos al plan trazado para alcanzar nuestros sueños y entregarnos día a día al propósito que Dios tiene para nuestras vidas. Es tiempo de decidir y avanzar más no de mirar atrás, de no bajar los brazos a pesar de las circunstancias. Y si una puerta se cierra es porque hay una puerta mayor que está por abrirse. El Señor es quién brinda las mejores oportunidades y también nos aleja de los caminos mentirosos. Él es quien nos acompañará en cada paso. Confiemos en Dios, en su poder y veremos su gloria, pues Las fuerzas no vienen cuando nos quedamos solos, cuando decimos que estamos mal. No te quedes en la orilla, no renuncies a lo que Dios puso en tu corazón.

No tengas miedo a ninguna circunstancia, ni problema que se levante en tu contra porque más grande es quién está contigo. Dios es quien nos da el poder para resistir y avanzar.

Dios quiere que avancemos, más allá de las circunstancias, de los momentos difíciles, de las puertas que se cierran. Por eso “Señor, enséñame a darte gracias por aquellos milagros que aún no me di cuenta y ya ocurrieron y a confiar y esperar en los que están por llegar”.