sábado, 22 de noviembre de 2014

DESPIERTA Y ATREVETE A VIVIR




Despierta y atrévete a vivir hoy como el día más importante de tu vida, libérate, anímate a realizar lo que deseas lograr, no pierdas un instante más, ya habrá tiempo en la eternidad para siempre descansar en paz.  Contempla: un amanecer, una flor, el canto de un ave, aprende a estar vivo, a vivir apasionadamente la oportunidad que hoy tienes de vivir. 

Con tus anhelos forja el mundo que deseas lograr, sueña con los ojos abiertos y no ceses de soñar hasta convertirlos en realidad.  Contempla el milagro que te rodea, tú eres un milagro real, hoy estás vivo y debes tener más de un motivo para ser feliz y continuar.  Deja de ser un sonámbulo, un simple espectador y conviértete en el autor principal de la obra más importante, sé el protagonista principal de tu propia vida. 

Conviértete en esa fuerza que necesita el mundo, de los seres que han entregado su existir para lograr que algo mejore.  Decídete a dejar tu esencia, tu aroma, porque alcanzaste una estrella.

viernes, 21 de noviembre de 2014

LOS PROBLEMAS Y LA VIDA




En la vida hay un tiempo para todo, para nacer, para admirar todo lo hermoso que nos rodea, para aprender de nuestros errores, para llorar y para sonreír, lo importante es que no nos adelantemos y sepamos esperar por cada uno de esos momentos  pues ningún viento es favorable para quien no conoce el puerto al que quiere arribar.  Por tanto es importante considerar los problemas como una parte inevitable de la vida y siempre tener en mente y repetir las palabras más estimulantes que hay: “Esto también pasará”.

Las personas que se abren camino en el mundo son las que buscan las circunstancias que necesitan y, si no las encuentran, las crean, dejándose llevar por los sentimientos pero sin volverse esclavo de ellos, pues lo que nos define no es lo que hacemos, sino la forma de cómo nos levantamos después de caer…

La vida es como un juego de naipes, en la cual te dan cartas buenas y cartas malas. Algunas veces no tienes las cartas que te hubiese gustado tener, pero lo primordial no es cuantos naipes, ni que tan buenas cartas tengas en determinados momentos de la vida, sino que tan bien sepas jugar, esas cartas en esos determinados momentos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

PARA LLEGAR A LA OTRA ORILLA DEBEMOS METERNOS AL AGUA





Muchas personas nadan para vivir, otras para poder existir y algunas pocas para dejarse hundir; muchas veces debemos visualizar la orilla para poder pasar, debemos soñar con llegar, sin dejar de nadar, cuando el corazón lo motiva un sueño por alcanzar orillas en nuestra vida, podremos llegar, porque nadie nos enseñara a nadar sin meternos al agua, sin arriesgar, algunas veces no vemos la orilla, solo el ancho del río, otras veces vemos la orilla pero no soñamos el cómo atravesarla, la vida es extraña, de orillas interminables, de corrientes fuertes, de hundirnos en el intento, así como el sol busca a su luna construyendo un arco iris de vida para poder atravesar el tiempo y la oscuridad, sin saber si lograra cruzar el ocaso, sin saber si encontrara una vida nublada, sin saber si su amada luna esperara por él, se arriesga y dibuja con todo su poder los colores que motivan su vida, los sueños... Sueños son... puede que nunca se hagan realidad, pero siempre serán nuestra forma de motivar el cruzar, porque en ellos podremos vivir la alegría de estar en esa orilla que buscamos…


martes, 18 de noviembre de 2014

BARQUILLA QUE NO AVANZA, RETROCEDE…




Si la perseverancia, la fe en Dios, la vocación, la buena voluntad, son los ingredientes que forman parte de nuestro diario vivir, ellos serán el impulso para alcanzar nuestros ideales, para cristalizar nuestros sueños, pues recordemos que si otros han conseguido algo, también nosotros lo podemos conseguir, pues la gracias de Dios jamás nos ha de faltar, porque Dios no se la niega al que hace cuánto está en su mano.

Por siempre la mirada al frente, avanzar en nuestro destino porque barquilla que no adelanta, retrocede, y no nos dejemos abatir por los obstáculos disfrazados  de desaliento, desilusión, caídas, aquella duda solapada, aquél demoledor ¿para qué?, es inútil, no puedo perseverar…quizá a medida que avanzamos sea detenido nuestro paso, nuestros ímpetus ardientes se enfríen, pueda que nos cansemos e intentemos abandonar todo.
De ser así nosotros mismos seremos los culpables de no llegar a nuestra meta por detener el fatigoso remar, por arrimar nuestra barquilla a la orilla, por amarrarnos a lo cómodo y olvidar contemplar el camino andado.  Pues Dios nos creó con una voluntad humana robusta, capaz de conseguir fácilmente el bien que deseamos, es increíble el caudal de energías que Dios ha depositado en nosotros.

El Señor no nos pide la victoria; nos exige la lucha, el esfuerzo, pues las espigas dobles romperán después.  Si no luchamos contra el desaliento, llegaremos al pesimismo primero, a la tibieza después, quizá nos convertiremos en pájaro que lleva pegadas con barro sus alas que nos impedirán volar.  Por tanto seamos constantes en nuestro esfuerzo y arranquemos esas inclinaciones hacia el desánimo, arranquemos las imaginaciones de derrota, desterremos de nosotros el decaimiento en la lucha.  Pues no fracasa quien trabaja junto a Dios, ni fracasa el que trabaja con ahínco hasta alcanzar la meta que se propone.

lunes, 17 de noviembre de 2014

“NO TEMAS QUE YO SIEMPRE ESTARÉ CONTIGO”





Como valientes guerreros hoy vamos a dejar nuestros miedos frente al futuro, nuestras inquietudes, nuestras dudas… todo lo que hoy en nuestro corazón oscurece la esperanza y la alegría.  Pues muchas cosas nos inquietan al pensar en el camino que nos proponemos. El miedo a lo que dirán los demás; la sensación de soledad que a veces nos inunda; el saber que somos frágiles y pequeños, el desánimo que tenemos luego de una caída para levantarnos, el temor a no aceptar un regalo inmenso como es la vida.

Qué bien entonces saber una buena nueva frente a todo este torbellino, saber que Dios nos hace saber, que nos llama, pero además, que nos llama junto a otros hermanos que comparten la misma vocación, el mismo llamado, el mismo don, las mismas ganas de vivir, el deseo ferviente de cambiar nosotros mismos y a avanzar sin miedo. Porque Dios nunca nos invita a vivir este camino en soledad: siempre es a lado con los que se descubren amados y sostenidos por Él.  Entonces sólo así podemos encarar el desafío de vivir y mirar con claridad todo lo que nos impide ver claro cuando queremos mirar hacia delante. Porque Jesús siempre nos repite: “No temas” que “Yo estaré contigo”.