miércoles, 30 de julio de 2014

NO NOS QUEDEMOS EN LA ORILLA, VAYAMOS MAR ADENTRO





Mar adentro nos pide el Señor como a Pedro, nada de orilla, nada de preocupaciones vanas, nada de pesimismo, nada de conformismo ni mediocridad.  El Señor que nos quiere, el Señor que nos soñó se acerca cada amanecer y nos repite: mar adentro, en la orilla, no; del montón, no; en lo fácil, no.  A lo profundo, a lo valiente porque quien no se aventura, quien no se atreve, no pasa la mar.

En la orilla se quedan los seres rutinarios, los que tienen miedo de darse y dar con todo sus corazón, los que no escuchan la voz de Dios que dice a cada momento, en la orilla no, porque en la orilla solo se quedan los cómodos, los que no quieren tener complicaciones, aquellos que no  se sacrifican por alcanzar su ideal, pues vivir por vivir no vale la pena; navegar en lo profundo, mar adentro donde se forja el marinero, eso sí vale la pena.

No esperemos grandes logros entretenidos con nuestra vida cómoda, levantándonos cuando el cuerpo está plenamente satisfecho de adormitar.  Entonces de hoy, mar adentro como manda el Señor, ni muchedumbre, ni orilla, ni en lo fácil, ni en el montón.  Mar adentro, a lo difícil, a lo valiente.  Dios nos ha escogido para mucho y no quiere que nos perdamos en la nada.

Porque la vida es una casa de banca, donde hemos de hacer producir el capital que Dios ha puesto en nuestras manos.  Pasar el tiempo inútilmente, sin obrar el bien, es imitar al siervo perezoso que enterró su dinero.

martes, 29 de julio de 2014

AMAR A TODO EL MUNDO


Amad a todo el mundo con un amor grande de caridad, pero no tengáis trato de amistad más que con los que podéis intercambiar cosas buenas... Si intercambiáis en el terreno del conocimiento, ciertamente que vuestra amistad es laudable; más aún si compartís con ellos en el terreno de la prudencia, de la discreción, de la fuerza y de la justicia. Pero si vuestra relación está fundada sobre la caridad, la devoción y la perfección cristiana, ¡Dios mío, qué preciosa será vuestra amistad! Será excelente porque viene de Dios, excelente porque tiende a Dios, excelente porque Dios es su lazo de unión, porque durará eternamente en Dios. ¡Qué bueno es amar sobre la tierra como se ama en el cielo, aprender a amarse en este mundo tal como lo haremos eternamente en el otro!

Yo no hablo aquí del simple amor de caridad, porque éste se debe a todos los hombres; sino que hablo de la amistad espiritual mediante la cual dos o tres, o muchos, comulgan en la vida espiritual y se hacen un solo espíritu entre ellos. Es con todo derecho que estas almas dichosas pueden cantar: «¡Ved qué dulzura, qué delicia convivir los hermanos unidos!» (Sl 132,1)... Me parece que todas las demás amistades no son otra cosa que la sombra de ésta... Para los cristianos que viven en el mundo es necesario que se ayuden unos a otros con santas amistades; mediante ella se ayudan, se sostienen, se acompañan mutuamente hacia el bien... Nadie podrá negar que Nuestro Señor haya amado con una amistad del todo dulce y del todo especial a san Juan, a Lázaro, a Marta y a Magdalena, porque la Escritura da testimonio de ello.

EL TROMPETAZO DE DIOS





Las tinieblas pueblan campos y ciudades.  Se oye el eco de las aves nocturnas que cruzan la oscuridad sembrando miedos y misterios en el ambiente.  De noche: sombras, fantasmas, ladridos lastimeros, miedo.  De pronto la raya lejana del horizonte se colorea con una ligera claridad rosa.  Dios llama al sol y éste asoma tras los montes y colinas.  Con el sol vuelve al mundo la luz, la alegría, la vida.
A veces también en nuestra vida y en  nuestra alma es de noche de pesimismo, de pecado, de muerte, de llanto, de tristeza, de fracasos y derrotas, noche quizá de vanidades, de desamor o quizá de amores prohibidos, que noche más negra nos arrastra, nos llena de miedo, entonces nos damos cuenta lo trágico que es vivir sin Dios y sin su luz nuestra vida es una noche perpetua.
Pero el Señor, que es bueno con nosotros, nos grita y nos dice: vuelve a la vida, levántate, sonríe, porque yo te amo y estaré siempre contigo.  Y recuerda siempre que a ras de tierra nada se hace: se dormita, se sueña, se vegeta, nos pudrimos.  Para obrar, para crecer, para triunfar hay que dejar la paralela de la tierra y erguirse sobre la vulgaridad.  Entonces a levantarnos con el trompetazo que cada amanecer Dios nos da y nos dice “levántate y anda”.

lunes, 28 de julio de 2014

NO TE CONTAMINES CON EL VENENO MATA SUEÑOS




¿Por qué será que evitas envenenar tu cuerpo, pero no te importa envenenar tu mente y  alma? Existen muchos venenos que voluntariamente aceptas y permites que envenene tu mente y tu alma, pero el peor de todos, es la actitud negativa que mata todos tus sueños. La actitud negativa atrofia tu vida, porque te convence de que nunca podrás lograr tus sueños. Los proyectos que deseas emprender, pierden su oportunidad de hacerse realidad por la actitud pesimista que te contamina. Vigila los pensamientos que entran en tu mente y cuida las palabras que dices. Cuando percibas algo negativo que va a entrar en tu mente o salir de tu boca, detente de inmediato. La energía de tus pensamientos y palabras, es una poderosa fuerza que puede ser creativa o destructiva, dependiendo de tu actitud e intensión. Jesús nos enseñó que lo que está en el corazón determina lo que uno dice y que nos contaminamos por las palabras que salen de nuestra boca. También nos dijo que debemos creer que nuestros sueños se cumplirán, sin dudar en el corazón.

Ahora es el momento ideal para empezar a vivir tus sueños. Si eres esforzado y trazas un plan razonable, podrás lograr que tus sueños se vuelvan realidad. Todo lo que tendrás que saber es qué quieres, luego deberás tomar pasos pequeños para que vayas rumbo al éxito. Habrá algunas dificultades en el camino, pero si aprendes de los contratiempos, será mucho más probable que al final consigas lo que siempre has querido. ¿Quieres saber qué debes hacer para que tus sueños se hagan realidad? 

Convertir tu sueño en un deseo ardiente creyendo que es realizable y que puedes alcanzarlo, pero para poder convertirlo en una meta, será necesario que creas que lo harás. Esta clase de creencia se basa en tu compromiso de que si es realizable, entonces podrás alcanzarlo y si puedes alcanzarlo, podrás hacerlo ahora.

Recuerda que eres un canal de energía creativa y que puedes realizar grandes obras a través de ti, entonces ama y aprecia tus dones y veras como el mundo refleja las condiciones perfectas en las que vive tu Espíritu, y que todas tus necesidades están provistas de un hábito en un cuerpo fuerte y saludable.

No permitas entonces que ninguna circunstancia externa te robe la paz interior y te expulse del paraíso que el Creador hizo para ti.

viernes, 25 de julio de 2014

QUE NUNCA TE FALTE…




Que nunca te falte tiempo para perdonar o pedir perdón; que nunca te falte corazón para amar, que nunca te falte voluntad para caminar un kilómetro más, que nunca te falte humildad para pedir perdón y generosidad para perdonar.  Que nunca te falte valor para enfrentar la adversidad, que nunca te falte sabiduría para tomar la mejor decisión, que nunca te falte coraje para seguir luchando, que nunca te falte las ganas de alcanzar tu ideal, que nunca te falte una oración a Dios, que nunca te falte un motivo para vivir, porque tú, puedes lo que quieres y quieres lo que puedes.

GIMNACIA PARA EL ALMA




Fortalece las piernas para caminar seguro hasta tu meta, fortalece tus brazos para abrazar con amor, fortalece tus labios para bendecir, agradecer, decir te amo, pedir perdón y alabar a Dios.  Fortalece tu corazón para amar sin medida, fortalece tu mente para producir buenos pensamientos, fortalece tus hombros para soportar el peso de la adversidad, para soportar el peso del fracaso, para soportar el peso de la desilusión.  Fortalece tu cuerpo para cuando hayas caído poder levantarte; fortalece los músculos de tu rostro con una sonrisa para inundar tu alrededor de alegría; forja en ti el coraje y la humildad, la gratitud y la tolerancia, la paciencia y la sabiduría y lo más importante que tu alma se fortalezca de fe y optimismo, voluntad y mucha felicidad.