Cambia tus cicatrices en estrellas, tus lágrimas en perlas,
tus impedimentos en fortalezas, recuerda que las grandes oportunidades muchas veces están camufladas en
frustraciones.
No te desesperes, hasta la ruta más difícil de cualquier
montaña, tiene salida, simplemente no pierdas el rumbo y las ganas de continuar
en la lucha hasta alcanzar tu ideal.
Cuando vengan los momentos duros de la vida, esos momentos
en los cuales no sabes cómo vas a salir adelante, no te desesperes.
Aunque parezca que tus problemas no tienen solución, debes
saber que no es cierto, es solo lo que te susurra el enemigo. La maldad de este personaje no tiene límites
y su misión es robarte la paz.
Pero recuerda tienes a un Dios poderoso y amoroso, El
siempre está a tu lado trabajando en tu vida con un buen propósito, porque eso
es lo que hace la diferencia en los momentos de ansiedad.
Nada es como parece, sino que nuestra mente nos juega malas
pasadas y eso es porque dejamos entrar pensamientos contrarios a los
pensamientos del Señor.
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