jueves, 21 de agosto de 2014

DIOS ES PURO AMOR




Como un canto de esperanza, Dios me invita, a no desanimarme nunca, a seguir siempre adelante, a realizar el proyecto que ha puesto en mi vida, superando cualquier cansancio, porque su amor es más fuerte que mis miedos, porque su cruz, símbolo del amor y lealtad, es garantía de la fe y la esperanza.

Gracias a Dios aún sigo en el combate, no me detengo ante las adversidades que se presentan en mi camino, no permitiré que sus perdigones hieran mis alas y me impidan levantar el vuelo en la aventura de la vida, pues para Dios nada es imposible.  Siento que me arropa con todo su poder y con todo su amor me restaura, jamás se olvida de hacer que el sol aparezca todos los días y que cada amanecer se convierta en un camino por recorrer para lo cual el Señor siempre me está guiando, y cada día me confía su heredad, me regala veinticuatro horas como si fueran veinticuatro surcos que debo cultivar, pues el Señor quiere surcos sembrados, porque no le agrada nada los campos baldíos, el tiempo perdido, la vida inactiva, el obrero con las manos cruzadas, las higueras estériles.   

Por eso quiere verme de lleno en la sementera, lleno de fe y optimismo porque Dios es Amor.

lunes, 18 de agosto de 2014

VIVAMOS PARA VIVIR Y NO PARA MORIR…



En nuestra vida feliz a veces sentimos el efecto del zarpazo en los ojos: se nos llena el futuro de tinieblas y sangra nuestra sensibilidad. Creemos morir. Pensamos echarlo todo a rodar, porque vivir en adelante sin lo que siempre amamos es un continuo morir. Pero el tiempo pasa. ¿Cuántas heridas no es capaz de cicatrizar el tiempo? Nos damos cuenta de que nada ni nadie es imprescindible en el mundo. Vemos que lo que perdimos no era nada, que teníamos una vista miope. Pero poco después acabamos acomodándonos en nuestro nuevo destino. Un nuevo zarpazo, nuevo destino, cambio de fortuna, ingratitud de amistades, desilusiones, muerte de algún ser querido. Al final el alma se da cuenta de que con tanto golpe, tanta pérdida ha ganado una verdad: no vale la pena sufrir por seres o cosas que vamos a dejar tan pronto o que nos han de olvidar tan rápidamente, llenando nuestro vacío con otros seres, con otras cosas. Y entonces cuando nuestros ojos se posan en el cielo.

Dios nos ha quitado lo que nos estorbaba para que levantemos la vista hacia Él y rezáramos: “Padre nuestro que estás en los cielos…”. Ha sido el Padre que le ha arrebatado al niño chico los objetos peligrosos que le entretenían, y sólo entonces el pequeño miró hacia arriba y vio su rostro divino: antes, no: estaba entretenido. Con este punto de referencia, llegamos a despreciar los bienes engañosos y escurridizos de esta vida, donde son mentira los placeres, la gloria y el dinero.

Que pequeña parece la tierra cuando se contempla el cielo, y esto es mucha ganancia, porque sólo mirar el cielo recoge el alma. Por tanto nuestra vida ha de ser un presente y un futuro. Un presente para trabajar y un futuro esperanzado que endulce, que aliente, que tire hacia arriba, porque si nos olvidamos del cielo todo se vuelve sufrir, reñir, matarse por la tierra. Vivamos para vivir y más no para morir, y allá en el cielo, cuando caigan los velos de nuestra carne y aparecerán los palacios iluminados de nuestro Padre Dios.

viernes, 15 de agosto de 2014

ÁNIMO…SIGUE ADELANTE




Cuando sientas que las fuerzas te abandonan, recuerda cuantas veces estuviste sin ellas y milagrosamente todo se solucionó, porque Dios estaba contigo, entonces redobla tu fe y con ella alienta tu esperanza, con la seguridad de que mañana será mejor.  No te detengas en el camino, no importa cuántas veces  caes, sino cuantas veces te  levantas, lleva en tu mente la certeza de que cuando una puerta se te cierra otra más grande te espera abierta al final del camino.

No te detengas ante las adversidades que se esconden en la profundidad de las sombras y son expertos en el arte de querer detener la ruta trazada. Tu vuela por las elevadas cumbres de los cielos y cuando tengas que combatirlas, actúa como el águila, planea primero, y luego caes en picada, con la velocidad del rayo, que logra vencer los tornados y tormentas que están a su paso. No tengas miedo en reconocer que eres bueno y talentoso...Eres hijo de Dios, Recuérdalo…Él no está solamente en algunas personas, habita en todos y cada uno de nosotros. 

Arriba ese Ánimo…sigue adelante con la vista al frente y el paso firme, que nada te detenga…sigue a Dios por todas partes y no tendrás temor en tu vida, ni correrás ningún peligro…camina resuelto con el paso firme como el tren que retumba por las vías, como el relámpago que relumbra antes de avisarte… haz que tu luz se irradie, y verás que ayudas a que otras personas hagan lo mismo. Si brindas amor a aquellos que te odian, comprobarás que ese amor te fortalece. Recuerda que todos dejarán una huella inconfundible en tu corazón. 

Descubre que hay suficiente bondad para creer en un mundo de paz. Una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa serán tuyos, todos los días de tu vida, Verás que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te siguen dando el Poder de Caminar por la Vida. Y no olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo. 

ANIMO…SIGUE ADELANTE! Y SI CAES aprende DE CADA VEZ QUE TE LEVANTES.

miércoles, 13 de agosto de 2014

CAMINEMOS SIN MIEDO…CRISTO SALE A NUESTRO ENCUENTRO Y CAMINA A NUESTRO LADO.




Todos en la vida tenemos un camino, un sendero por recorrer en busca de nuestros sueños, en busca de nuestro ideal, pues los caminos se hicieron para andarlos, no solo para que nos sirvan de recreo a los ojos.  Pues Dios mismo nos dice que caminemos por el camino elegido y que Él ira junto a nosotros.  Pero no quiere que nos estanquemos ni que vivamos denodadamente.  Pues tan malo es detenerse como no llegar.  Si Dios nos ha señalado un camino concreto o nos da la oportunidad de abrir el nuestro, debemos seguir sin cobardías ni claudicaciones acomodaticias.

Qué bueno es el Señor, no solo nos llama desde el  término del sendero, sino que viene a nuestro encuentro para alentarnos, para ayudarnos a orientarnos.  Entonces no perdamos el tiempo mirando bobaliconamente las sendas de la vida que recorren otras almas o añorando perezosamente las rutas que siguieron otros viajeros.  No perdamos el tiempo en rezagueos cobardes, sin atrevernos, sin decidirnos de una vez a seguir hacia donde queremos llegar, hacia donde el deber, la vocación, el sueño, el ideal nos llama.   

Quiera Dios que no tengamos que arrepentirnos un día de nuestras vacilaciones, de nuestras dilaciones y cobardías.  Adelante con fe y optimismo que el manjar de la victoria se hizo para las mujeres y hombres que perseveran en la lucha hasta el final.

lunes, 11 de agosto de 2014

JESÚS NOS OBLIGA A EMBARCARNOS E IR A LA OTRA ORILLA…





…mas no es posible alcanzar la otra orilla sin pasar por la prueba del oleaje y del viento huracanado. Luego, cuando nos veamos rodeados por numerosas y penosas dificultades, cansados de navegar en medio de ellas con la pobreza de nuestros medios, pensemos que nuestra barca está entonces en medio del mar, y que este oleaje busca "hacer naufragar nuestra fe"…mantengámonos seguros hasta que cercano el fin de la noche, cuando "la noche está avanzada y el día está cerca" el Hijo de Dios llegará andando sobre las aguas y calmando la tempestad. No tengas miedo, que en las pruebas Jesús camina junto a ti, ten fe y no te desanimes…

viernes, 8 de agosto de 2014

UN NUEVO SOL…UN NUEVO AMANECER…




Cada amanecer hay un nuevo sol, cada amanecer  comienza la vida, cada amanecer hay que enfrentar lo nuevo que viene, enfrentarlo con fortaleza y buena voluntad, si hay un día difícil no preocuparse tanto, piensa que luego viene un nuevo amanecer, una nueva esperanza.  

Por tanto nunca dudes en arriesgarte a algo nuevo, ya que puede ser la oportunidad de que te lleve al principio de un nuevo amanecer y volver a tu lugar de origen, desde donde puedes alzarte y conquistar de nuevo la cima, como hacen los pájaros que cantan cuando el amanecer todavía está oscuro, entonces saluda al nuevo sol, saluda al nuevo amanecer, sonríe y saluda a Dios y sentirás como nace la armonía entre el cielo y la tierra.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo, porque nada está perdido si tienes el valor de proclamar que todo está perdido porque tienes la oportunidad de empezar de nuevo.

No te rindas, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento, porque no estás solo, Dios te ama.  Busca la alegría en este nuevo día sin prometer, ni jurar, sin pensar en caer, sufrir, lastimar, odiar, simplemente vive, crece, cree, ama, perdona y olvida.  Y Si el cansancio te abruma y a veces sientes desfallecer, quizá sientas que las fuerzas se terminan y el alma agoniza, sientes que una neblina terrible nublan tus ojos y comienza a oscurecer, sientes que la noche llegó y con ella toda la frialdad y su furia, convéncete que hay una luna y varias estrellas que pelean para que su luz ilumine el caminar.  Esa claridad nos recuerda que pronto amanecerá y la noche llegará a su final.
Que tengas un día maravilloso y Dios te bendiga.