martes, 4 de noviembre de 2014

RENACE DE TUS CENIZAS


Enciende fuego sobre el pasado y las cosas que te atormentan, enciende fuego sobre todo aquello que te causa tristeza, sobre aquello que trata de interponerse en tu camino y ten la capacidad de renacer de sus propias cenizas, con un corazón ardiente lleno de voluntad y con ganas de avanzar hacia el ideal propuesto. Aprende del sol que muere por la noche y renace en cada amanecer hacia una vida nueva. Por tanto en este maravilloso día que Dios nos regala te invito a volver a comenzar a pesar de vivir situaciones adversas, te invito a sonreír, a elevar la mirada al cielo y sonreír junto a una oración porque cada día es un eterno presente que vale la pena vivir.

DESCUBRE EL TESORO QUE SE ESCONDE DEBAJO DE LA ROCA DE TUS OBSTÁCULOS.


Cualquiera que sea la roca que obstruye tu camino, aquel obstáculo que se interpone en tu camino, jamás te escondas ni huyas de él, enfréntalo, no solo le des la vuelta ni culpes a nadie por no mantener tu camino despejado. Por pesada que sea la roca empújala así sientas la fatiga, empújala hasta lograrlo pues ni siquiera imaginas el tesoro que puede estar escondido debajo de esa roca o al superar un obstáculo. Recuerda siempre que cada obstáculo te presenta una nueva oportunidad para mejorar tu condición. 

Ten presente que la fe es la única condición necesaria para poder vencer los obstáculos, añade estos ingredientes voluntad, vocación, perseverancia y optimismo y la victoria será tuya, entonces habrás alcanzado tu meta, habrás llegado a la cumbre, se cristalizarán tus sueños y coronaras la cumbre del triunfo.
Por tanto no solo rodees el problema, confróntalo, la fe y la perseverancia no te permitirán ver los obstáculos como algo infranqueable, de esa forma solo miran aquellas personas que prefieren nunca esforzarse, aquellas que culpan a todos de no mantener despejado el camino. La fe te permite salirte del círculo de comodidad y pensar no solo en ti sino en los demás, independientemente de la recompensa que encuentres al mover las rocas que obstaculizan tu camino y el de los otros.

La fe y la perseverancia te permiten ir más allá de tus capacidades, te permite empujar las rocas aunque la fatiga sea mucha, permite integrar en tu vida la fuerza de la bendición de Dios que opera para nuestro bien. Ten presente que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo a su propósito.

Debajo de cada roca, debajo de cada obstáculo siempre habrá algo bueno que podemos aprender y de lo que nos podremos beneficiar. Detrás de los obstáculos existen muchos tesoros que nos enriquecerán como la transformación personal, desarrollo, renovación, progreso y muchas más monedas de oro.
Por tanto hoy te invito a mirar la vida con ojos de fe y esperanza, te invito a actuar en vez de quejarte, a levantarte después de cada caída y seguir adelante, a convencerte de que los obstáculos nunca deben vencer a nadie y que se debe mirar más allá de las limitaciones y sacarles provecho para mejorar la vida.
¿Cuál crees que son los tesoros que se esconden debajo de tus obstáculos? Te invito a mover las roca y a descubrirlo.

jueves, 2 de octubre de 2014

“A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO”




Para llegar a la cima hay que sudar la camiseta, hay que superar obstáculos, sentir el cansancio, ser perseverante y disfrutar de cada paso que se da.  Pero querer llegar a la cima sin sacrificar nada es una gran mentira.  Para alcanzar algo hay que esforzarse más no cruzarse de brazos a la vera del camino y esperar que todo baje del cielo.  Es por eso que no entiendo como muchos pueden querer alcanzar su meta haciendo el mínimo esfuerzo, buscando el camino corto y fácil.   

Mientras más obstáculos superemos más grande es la victoria.  

Entonces, quieres ser atleta, entrena duro; quieres ser un gran artista practica todos los días, quieres que la vida te de amor, pues ama sin medida.  Quieres que Dios te perdone, pues comienza a perdonar, quieres mantener la paz en tu corazón, desecha de ti el odio y el rencor.  Quieres vivir en paz, pues siembra paz, quieres llegar a tu meta, pues persevera todos los días.

No confíes solo en la ayuda divina, tú tienes que poner también mucho de tu parte. Ayúdate y entonces Dios te ayudará.

miércoles, 1 de octubre de 2014

NO TENGAS TANTA PRISA...APRENDE A ESPERAR…




No te consumas en impaciencias perjudiciales, no quieras alcanzar la cima a la carrera, ni pretendas limpiar los defectos del tu alma en dos días, no caigas en la tentación de la pereza y del atolondramiento…avanza en paz, de hora en hora con abundancia de bien, para que las cosas salgan bien se necesita de paciencia, de saber esperar, aunque sea difícil en la vida tanto física como espiritual, sobre todo hoy, que el dinamismo moderno ha desatado nuestros nervios.

Hoy no se dice; “Esperad aquí velando, orando…”hoy se dice corre, trabaja, que el tiempo es oro y el oro da poder y el poder permite gozar.  Hoy todos tenemos prisa; y como vemos volvemos a caer, adelantamos poco a pesar de la prisa que llevamos, no se nota nuestro esfuerzo, no sabemos esperar, nos desalentamos, nos cansamos y nos vamos.

No tengamos tanta prisa, como no la tiene Dios.  Diez días tardó en sobrevenir el Espíritu Santo; nueve meses tardó en formar al Mesías en el seno purísimo de María; miles de años tardaron en llegar a la tierra prometida los justos del Antiguo Testamento.

No tengas prisa, como no la tiene Dios; espera no te asustes.  Nada embota tanto la acción en nuestros corazones como la impaciencia humana, como los nervios desatados, el atolondramiento y entonces cuando el alma se ausenta de su castillo interior, llega el Espíritu de Dios y como nos encuentra ausentes de nosotros mismos, no nos puede sobrecoger con su fuego como a los apóstoles y trocarnos.

Cuantas veces habrá tenido que exclamar el Señor ensombrecido: “Lo siento por ti, corazón disipado, ya he venido varias veces y tú no supiste esperar.   Como no conseguiste inmediatamente lo que pedías, te fuiste.  No supiste esperar; para otra alma guardaré el regalo mis mejores gracias”.