sábado, 5 de abril de 2014

AVANZAR SIEMPRE CON DETERMINACIÓN


DECIDI VOLAR COMO LAS ÁGUILAS...

Decidí volar porque Dios me da las alas; para volar como las águilas y sin detenerme volaré porque decidí escuchar a mi corazón, a esa voz interior que me dice, suelta las amarras, toma coraje, levántate, comienza de nuevo, emprende, respira profundo, ama con toda tu fuerza, atrévete y no tengas miedo, porque eres un valiente guerrero con fortaleza y tienes el don de poder intentar una y otra vez, y entre susurros me dijo, yo confío en ti.

Decidí volar como un águila a pesar de peso de los años, a pesar del cansancio de mis alas.  Levanto mis alas como el águila en medio de la tribulación, en medio de la tormenta y de los tornados y no me fatigaré ni me cansaré porque Dios me acompaña en mi vuelo y cada vez que hay cansancio y desánimo Dios renueva mis fuerzas y me impulsa a elevarme, a surcar los cielos, porque cuando se avecinan las tormentas me permite volar más alto mientras otros huyen y se esconden.

A pesar de que las alas estén envejecidas y pesadas y sienta que volar es difícil, confiaré en el Señor y mis alas abriré y con cada aleteo hacia el cielo subiré, por tanto alivianaré el peso de mi plumaje, me desprenderé de constumbres y tradiciones, recuerdos que me atan a la tierra y al pasado, renovaré mi energía y alto muy alto volaré.

Me atrevo a volar porque Dios me da alas para volar alto , tan alto como las águilas y descubrir que sus pensamientos al igual que sus caminos, son mas altos que los nuestros, porque los hijos de Dios podemos escoger entre vivir mirando siempre el pedazo de tierra donde estamos o volar como las águilas.

Decidí volar sin tempor porque Dios me da alas fuertes para remontar mi fe en Él, porque en medio de las pruebas Él siempre es fiel.

Decidí volar como águila y elejí el camino de los guerreros en el vuelo hacia la libertad, más allá de todo límite, mirar con ojos de águila, con los ojos que ven la visión, la claridad, la distancia y la altura que fortalece, la comprensión de lo real, la grandeza de la creación, la luz que ilumina las sombras de la conciencia, el alto del cielo y mirar en medio de las adversidades la fortaleza que engendra el rostro de Dios, cuando quizá la mente me pida renuncia y mi corazón pida a gritos un último intento.

viernes, 4 de abril de 2014

EL SEÑOR ES BONDADOSO Y COMPASIVO

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.

El Señor es fiel en todas sus palabras
y bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que caen
y endereza a los que están encorvados.

El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquellos que lo invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad.

FORTALEZA Y FE

Gran fortaleza se requiere para aceptar las pruebas divinas sobre todo cuando éstas nos vienen en medio del vendaval, en medio de las densas tinieblas, en medio de negros nubarrones y cuando vemos que es penoso y hasta terrible tomar el timón de nuestra pequeña nave de la vida. Sin embargo debemos avanzar poniendo la confianza en Dios, adelantando, avanzando con la seguridad de que la mano de Dios detendrá la tempestad y la bonanza llegará a nuestras vidas, pues lo que se siembra con lágrimas se cosecha con alegría.

ENCIENDE LA ANTORCHA DEL OPTIMISMO Y ALCANZA TU IDEAL...



Hay almas sin camino que se pierden en la inmensidad de la creación, rosas que se marchitan junto a la fuente, soñadores frustrados porque nunca se atrevieron a cristalizar sus sueños, un mundo de fracasados que decidieron perder la batalla sin haber luchado, que decidieron perder el partido sin haber pateado la pelota, muchos que se ahogaron en un vaso de agua por no decidirse a nadar en el océano de la vida.

AVANZA AUNQUE SEA LENTO TU CAMINAR...PERO NUNCA DEJES DE LUCHAR.



Cuando las cosas vayan mal como a veces pasan. Cuando el camino parezca una cuesta empinada. Cuando tus recuerdos mengüen y tus deudas subay y al querer sonreír, tal vez suspires. Cuando tus preocupaciones te tengan agobiado. Descansa si te urge, respira profundo, pero no te des por vencido.

La vida también tiene sus cosas raras con curvas peligrosas y tumbos como muchas veces hemos comprobado y nuestros fracasos suelen acontecer, aún pudiendo vencer de haber perseverado. Así que no te rindas aunque avances lentamente.

Por eso decídete a luchar sin temor, porque es verdad, cuando todo empeora, el que es valiente, no se rinde a pesar de ver el triunfo en el matiz de una nube incierta que no deja ver su cercanía...aun estando bien cerca.

SOLO EL SEÑOR SABE



Solo el Señor sabe, cuantas lágrimas han brotado de tus ojos. Todo lo que viviste y sufriste a consecuencia de tantas circunstancias. Pero hoy quiero decirte que Dios no ignora las vicisitudes de tu vida. No estás solo. Él está a tu lado y cambiará tu lamento en baile y levantará testimonio donde no lo hay. Porque en el Señor vivimos, nos movemos y existimos.